Cómo tener buen sexo

Cómo tener buen sexo.

Hace tres mil millones de años se formó la vida en este planeta. En algún momento de aquel entonces, organismos similares comenzaron a intercambiar su ADN entre unos y otros, y así fue cómo se desarrolló el concepto reproducción sexual.

Una manera de verlo, es que somos descendientes de tres mil millones de años de cosas que se follan entre sí. Toda forma de vida, desde el hombre hasta la vida vegetal, el objetivo principal, para la sostenibilidad de la especie, es follarse algo e intercambiar su ADN.

No hay nada malo en follar, y no hay nada malo en follar con un completo extraño. Tienes un pene y está ahí por una sola razón, y es para follar. Ella tiene una vagina y su propósito, y principal motivo de existencia, es que la follen, así es como funciona. El proceso natural sería poner tu polla en ella y proporcionar tu semen para que ella quede embarazada, ese es el instinto con el que uno nace y con el que ella nace también. Obviamente no quieres dejarla embarazada, pero tu cuerpo quiere sentir que la estás embarazando, y su cuerpo quiere sentir que la estás embarazando.

Los expertos suelen decir que el sexo es mejor cuanto más se llega a parecer a nivel instintivo. Por mucho que nos enorgullezcamos de ser seres superiores, somos como cualquier otra especie de vida en la Tierra, y nuestros instintos animales nos hacen querer follar. Por eso pagas a una acompañante por sus servicios, porque tu cuerpo lo necesita, y así son las cosas, nosotros no hicimos las reglas.

El amor verdadero es sólo una variante de tener simplemente “sexo”. Hay muchos otros estilos, sólo porque no estés enamorado no significa que no sea personal e íntimo.

A las mujeres también les gusta instintivamente el sexo y quieren tener orgasmos. Todo lo que tienes que hacer es permitir que sus instintos hagan el trabajo.

Las mujeres se excitan como los hombres, se masturban como nosotros. Cuando una mujer tiene sexo, también se quiere correr. Algunas profesionales tienen sexo por dinero y a menudo te van a decir no quieren o no les importa el llegar al orgasmo, pero son mujeres y si lo haces bien, el instinto se apoderará de ellas.

El juego previo es tanto mental como físico. Además de prepararla físicamente, también tiene que estar preparada mentalmente, y no es sólo una cuestión de excitación. El deber de los juegos preliminares implica también el desarrollo de la confianza. Las mujeres son más vulnerables durante las relaciones sexuales que los hombres, son físicamente más débiles que los hombres, generalmente pesan menos, y son ellas las que están siendo penetradas, invadidas por un agente externo a ellas.

Las mujeres necesitan sentirse seguras, así que cuando estés tratando con mujeres, tu contacto, tu forma de hablar y manera de actuar debe comunicarles que están a salvo y que pueden sentirse y estar seguras de poder divertirse. De hecho, en gran medida, el único límite de cuánto puede llegar a disfrutar una mujer es lo cómoda y segura que se siente en ese momento. Así que unas cuantas velas, toques suaves y una sonrisa le dicen que puede dejar caer sus barreras y disfrutar todo lo que quiera.

Gran parte del sexo es físico. Tú tienes tu órgano sexual, ella tiene el suyo, cuando te frotas bien la polla, te vienes, cuando ella se frota bien el coño, también se viene. Y también pasa al contrario, si lo frotas mal, no funciona. Uno de los secretos es hacerlo bien físicamente.

Es por esto que te digo por lo que quieres usar lubricación. Rasparte la polla contra la carne seca de su coño os va a hacer daño a los dos. Cuando lo lubricas, se desliza y se siente mejor para ambos. Si se vuelve a secar, lo que a veces sucede incluso durante el buen sexo, sácalo y lubrícalo de nuevo sin pensarlo, lo agradecerás, lo agradeceréis.

Después de haber solucionado el tema de la lubricación, tienes que tener cuidado de hacerlo en el ángulo correcto, para que cuando estés dentro de ella, ella se sienta cómoda. Trabájalo lentamente, sujeta tu cuerpo por encima del de ella y deja que ella te guíe. Uno de los llamados “secretos” de los grandes amantes es simplemente hacer que la mujer no experimente dolor.

Después de que esté dentro, entonces le das espacio para ajustar el ángulo de penetración. De esa manera ella podrá “ajustar” su coño alrededor de tu miembro y presionar tu hueso púbico contra su clítoris de una manera que se sienta bien para ella. Todo lo que tienes que hacer es darle tiempo para que se adapte. Por lo general, incluso una profesional que puede que no tenga intención de tener un orgasmo contigo, instintivamente te intentará colocar de manera en la que la posición sea en la que mejor se siente ella.

Como ya hemos dicho, el dolor es una distracción del placer sexual. Asegúrate de no “aplastarla” o cortar el flujo sanguíneo en alguna posición incómoda. Dale espacio para que se reposicione correctamente, para que se sienta cómoda.

Hacer el amor es lo más parecido a acariciar a un gato, el gato te hace saber lo que quiere, cuándo, cómo y de qué modo lo acaricias. Las mujeres son así, una vez que estés dentro, ella empezará a follarte porque se estará poniendo cachonda y alguien tiene que empezar. Y una vez que ella empiece a follarte, todo lo que tienes que hacer es responder a sus señales corporales, ella se vendrá y pensará que eres el mejor amante del mundo, cuando en realidad tú no hiciste nada más que permitirle que se “masturbara”.

Y ese es el gran secreto, las mujeres llegan al orgasmo solas, no tienes que hacerlas llegar tú a ningún sitio; ellas ya saben cómo hacerlo. Prueba a darles la oportunidad de que se lo hagan ellas mismas. Es su instinto y a menos que lo combatan activamente, tienen que hacerlo, y la mayoría de las veces ni siquiera podrán luchar contra ello. Son, después de todo, las descendientes de tres mil millones de años de sexo exitoso, no pueden arruinar una tradición como esa.

La manera más fácil de aprender a hacerlo bien es que la acompañante se ponga encima, eso le dará el control total sobre la situación. Te acuestas boca arriba, con una almohada debajo del trasero para elevar la pelvis un poco más de lo normal, y así le permitimos entrar con un poco más de profundidad. En esta situación trata de sonreír, decirle lo bonita que se ve mientras acaricias ligeramente sus senos y sus pezones, lo que sea que te guste hacer, pero siempre tratándola con delicadeza. En este aspecto las mujeres te darán pistas de lo que quieren de ti, no te preocupes, todo lo que tienes que hacer es buscar las pistas.

Llegados a este punto no hagas nada, no empieces a follar con ella, deja que ella te folle a ti. Muévete sólo un poco para que coincida con sus movimientos, pero deja que ella se encargue de follar. Sólo recuéstate a disfrutar y tócale las piernas, los pechos, el culo… acaricia y bésale los brazos, mira cómo se masturba encima de ti. Pensará que eres un amante increíble y no has hecho nada más que quedarte ahí y aprender. Y lo que habrás aprendido es que, aunque no hiciste casi nada, no hiciste nada mal.

Incluso si el sexo no es tan bueno la primera vez, recuerda que, después de todo, es tu primera vez y como cualquier otra cosa, mejorará con la práctica.